miércoles, 31 de julio de 2013

Y ahora tengo un novio

Últimamente todos mis post están relacionados con la música. Tanto es así que estoy pensando en cambiar de nombre al blog y llamarlo “Reflexiones musicales”. En un intento por cambiar de tema, voy a tratar sobre un asunto personal.

Recientemente he estrenado paternidad (bueno, no tan recientemente, hay que ver cómo pasa el tiempo) y tengo que decir que estoy disfrutando al máximo de la misma. Porque mi niño es el más guapo, el más listo y el más cariñoso. Es lo que me dice todo el mundo. Y al final he terminado por creérmelo.

Yo siempre había criticado a la gente que dice que su pueblo o que su hijo era el mejor de todos. En el primer caso, porque esta afirmación suele hacerla gente que no está viajada, que no conoce más que su pueblo y, claro, les falta criterio. Además, se da el caso de que “mi pueblo” sí que es el más bonito del mundo y, claro, la comparación ofende. Porque yo soy un orgulloso parisino y, a ver, ¿quién se atreve a dudar de que París es la ciudad más hermosa del mundo? Pues eso. Y en cuanto a mi niño, ¿qué puedo decir? Que me ciega la pasión. Pero es que es tan simpático, tan agradecido…

Además es un provocador. Cuando le saco de paseo va llamando la atención de todo el mundo, señalándoles, diciéndole cosas y lanzándoles sonrisas. Como si fuera George Clooney en la alfombra roja del Festival de Cannes. Y, claro, algunas veces alguna chica le contesta “¡Pero qué guapo!” lo cual me llena de orgullo (y satisfacción). Más que si me lo hubieran dicho a mí mismo.

Tanto llama la atención que le conocen todas las profesoras de la escuela infantil (le adoran) e incluso los padres de otros niños. Y, de rebote, también me conocen a mí. Porque esa es otra: he perdido mi identidad. Por lo menos en la escuela infantil, he pasado a ser el “papá de Hugo”. Pero no me importa. Es más, estoy orgulloso de ello. Ahora entiendo mejor la tradición árabe de nombrar a alguien, cuando nace su primer hijo varón, como “Padre de…”. En árabe, "Abu...". Así que ahora soy “Abu Hugo”.

Tal vez por todo esto últimamente me paso el tiempo canturreando una antigua canción de José María Cano que, parafraseándola un poco, dice así:
Y ahora tengo un novio que mide 83
Y no quiero más que qué me abrace y jugar con él


 Vaya, ya he vuelto otra vez a las "Reflexiones musicales"…

viernes, 17 de mayo de 2013

You're So Vain

Creo que en algún post anterior me había comprometido a escribir sobre la canción “You’re So Vain” de Carly Simon. El caso es que, ahora que me pongo a ello, tengo la sensación de que ya lo he hecho y de que estoy repitiéndome o, lo que es peor, plagiándome a mí mismo. En fin, en cualquier caso, ahí va la historia de “la madre de todas las canciones con mensaje” o del “secreto mejor guardado de la historia de la música pop”.

Carly Simon es una cantante estadounidense que fue bastante popular en los años 70 y 80. En el año 1972 publicó su tercer álbum con el irónico título de “No secrets”. Este álbum incluía la que resultó ser su canción más famosa: “You’re So Vain”.



La letra de la canción cuenta la historia de un antiguo amante de Simon, bastante egocéntrico, al que parece dedicarle la canción:
You're so vain / you probably think this song is about you.
(Eres tan vanidoso / probablemente piensas que esta canción es sobre ti.)
Llegó al número 1 de las listas en EE.UU. en enero de 1973 y, como en la misma se dan numerosas pistas sobre la identidad del sujeto en cuestión, corrieron ríos de tinta para tratar de averiguar quién era éste. Había una larga lista de sospechosos: James Taylor, Kris Kristofferson, David Bowie, David Cassidy, Cat Stevens, Nick Nolte, Mick Jagger o Warren Beatty.

James Taylor, que luego se convertiría en su marido, fue desde el principio el principal sospechoso porque había volado a Nueva Escocia en 1972 para ver un eclipse total de sol. Pero Simon lo desmintió tajantemente en 1973, en la revista Rolling Stone.  Al parecer la canción fue escrita en 1971 y ella se refería a otro eclipse anterior ocurrido en 1970. Debe ser que en Nueva Escocia tienen una fábrica de eclipses totales de sol…

Después de muchas especulaciones, los que contaban con mayores probabilidades de ser el infame protagonista de la canción eran dos conocidos vanidosos: Warren Beatty y Mick Jagger.

Cuando se editó la canción, Beatty se vio tan retratado en la misma que incluso llamó a Simon para darle las gracias. Pero, no. Tampoco era él. Carly reconoció en 2000 que había cosas de él en la canción pero que, definitivamente, la canción no era sobre Warren Beatty (aunque él aún sigue pensando lo contrario).

Jagger también tenía muchas papeletas. Era conocida su afición a las bufandas color melocotón y a las mujeres de sus amigos. De hecho a Angela Bowie, la mujer de David Bowie, le dedicó incluso la canción “Angie” (aunque esa es otra historia y será contada en otra ocasión). Lo más rocambolesco de toda esta historia es que Mick Jagger participó en la grabación del tema “You’re So Vain” haciendo los coros, en lo que podría ser una elaborada trampa por parte de Carly Simon para que se diera por aludido. Pero no, tampoco era él. Carly Simon, lo desmintió en 2001 en la canción “Son of a Gun”, versión de “You’re So Vain”, que cantó junto a Janet Jackson.

Carly Simon nunca había confesado quien era la persona a la que iba dirigida esta canción. Durante décadas, Simon había guardado celosamente el secreto dando vagas insinuaciones cuando era preguntada. Al fin y al cabo, el enigma no sería tan interesante si todo el mundo conociese la respuesta. Y si el secreto hubiera sido revelado, ¿sobre qué le preguntarían a Carly Simon?

Pero, treinta años después de la publicación de la canción, el 5 de agosto de 2003 se decidió a subastar el secreto por una causa benéfica. La subasta alcanzó los 50.000 dólares. Dick Ebersol, un ejecutivo de la cadena de televisión NBC, se ganó el derecho a conocer el secreto de boca de la cantante. Como mandan los cánones, Carly le susurró el nombre al oído. Pero claro, no sin antes obligarle a firmar un contrato leonino comprometiéndose a no revelar jamás el secreto. Cuando fue preguntado, Ebersol dijo que lo único que Simon le autorizaba a revelar era una pista: que la letra “E” estaba en el nombre de la persona. Será casualidad, pero al año siguiente Dick Ebersol sufrió un accidente de avión… del que afortunadamente sobrevivió.

En las entrevistas que le hicieron posteriormente a Carly Simon, cuando se le preguntó sobre a quién estaba dedicada la canción, la respuesta siguió siendo una evasiva. No obstante, llegó a afirmar que además de la “E” el nombre también contenía la letra “A. Lo cual tampoco es decir mucho. Y Jim Hart, su ex marido, indicó en 2005 que la persona no era famosa para el gran público.

En febrero de 2010, Simon reconoció a la revista “Uncut” que el nombre se susurraba al revés en una nueva grabación de la canción: “Hay un pequeño susurro y esa es la respuesta al enigma". Rápidamente se descubrió que el nombre susurrado era "David" y se especuló con que fuera David Geffen, ex jefe de Simon en la discográfica Elektra, y que la canción había sido inspirada por celos a la atención profesada a su compañera Joni Mitchell. Pero días más tarde Simon confirmó que la canción no iba sobre Geffen (de hecho, ni le conocía cuando escribió la canción), pero que había un David que estaba conectado de alguna manera a la canción.

Así que, a fecha de hoy, Carly Simon y Dick Ebersol siguen siendo los únicos que conocen el secreto.

Transcurridos más de cuarenta años debería importar muy poco quien es el mítico vanidoso… pero el caso es que sigue importando. Yo tengo una opinión personal sobre el tema, que me gustaría compartir. Creo que en realidad se trata de dos personas, la persona sobre la que realmente trata la canción (que puede ser un “David” desconocido para el gran público), y la persona que piensa que va sobre él, de la cual Carly Simon trata de vengarse en la canción mostrando sus miserias. Esta segunda persona sería con toda probabilidad Warren Beatty.

En cualquier caso, la canción es magnífica por si misma. Incluye la también enigmática frase “clouds in my coffee”, cuyo significado sí que ha sido relevado, que podría servir muy bien de título para un post… o para todo un blog.
You're so vain / you probably think this post is about you.

viernes, 15 de febrero de 2013

Skyfall

A estas alturas todo el mundo debe estar enterado de que esta tarde nos va a pasar rozando el asteroide 2012 DA14, a tan sólo 27.000 km sobre la superficie de la Tierra.

Cuando me enteré de la noticia, lo primero que pensé fue “Oye, que 27.000 km. es pasar muy lejos…”. Pero luego, pensándolo mejor, me di cuenta de que va a pasar “por debajo” de la órbita geoestacionaria de la Tierra (que se encuentra a 35.800 km. de distancia del Ecuador), donde se ubican los satélites meteorológicos (como el Meteosat) o los satélites de comunicaciones y/o televisión (como el Hispasat).

Vamos, que esta roca de unos 50 metros de diámetro se ha a enhebrar como una aguja en medio de la constelación de satélites artificiales que rodean la Tierra. ¡Guau! Y existe una posibilidad (eso sí, remotísima) de que le “endiñe” a algún satélite y de que nos quedemos sin ver por la televisión el próximo partido de UEFA Champions League.

He encontrado esta interesante animación que explica todo esto muy bien.

Yo pienso seguir el fenómeno escuchando esta preciosa canción de Adele (me encanta) que va a venir muy a cuento…

Y espero que al final Skyfall logre llevarse el Óscar a la mejor canción… y que todos lo podamos ver por televisión.

jueves, 2 de agosto de 2012

Canciones enigmáticas

El otro día estaba escuchando cantar a Paul McCartney (¿o era Camilo Sexto? yo es que no los termino de diferenciar), en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, la canción “Hey Jude” y me pregunté quién demonios sería “Jude”.


Y, no creáis, que la cosa tiene su miga.

Al parecer, en un principio, Paul McCartney escribió la canción para Julian, el hijo de John Lennon, con el fin de consolarle después del divorcio de sus padres…. y se titulaba “Hey Jules”. Aunque posteriormente le cambió el título porque “Jude era más fácil de cantar que Jules”.

Hasta ahí, vale.

Pero es que John Lennon pensaba que la canción había sido escrita para él (y no para su hijo). Para complicarlo más, hay quien afirma que McCartney escribió la canción para Judith Simons, una periodista del periódico DailyExpress, o para Jane Asher una relación fallida de McCartney.

Y para rizar el rizo, Paul McCartney le dijo en una ocasión a John Lennon que, en realidad,  había escrito la canción acerca de sí mismo (?).

En fin, la canción es pegadiza y el estribillo es fácil de cantar, ¿no?
Naaaaa, naa, naa, na, na, na, naaaa, na, na, na, naaaa.
Hey Jude.

Así que, ¿a quién le importa quién era Jude?

P.D.: Otro día os hablo de la canción enigmática por antonomasia “You're so vain” de Carly Simon.

jueves, 17 de mayo de 2012

All Together Now

Estos días estoy leyendo, en mi nuevo y flamante Reader, la novela “La caída de los gigantes” de Ken Follet. Sí, aunque parezca increíble, aún tengo tiempo para leer.

La novela está ambientada en la Primera Guerra Mundial y uno de los pasajes cuenta la increíble historia de la tregua de Navidad. Y es que el día de Navidad de 1914, en plena guerra de trincheras, las tropas alemanas e inglesas que luchaban encarnizadamente desde hacía meses (en la guerra murieron más de 8 millones de soldados), empezaron a cantar villancicos, arrojaron sus armas al suelo, se citaron en tierra de nadie, intercambiaron regalos… e incluso llegaron a disputar un partido de fútbol (según algunas crónicas el encuentro lo ganó Alemania por 3 a 2).

Este sorprendente hecho inspiró a “The Farm” a escribir su famosa canción “All Together Now”.


Remember boy that your forefather's died
Lost in millions for a country's pride
Never mention the trenches of Belgium
When they stopped fighting and they were one


A spirit stronger than war was at work that night
December 1914 cold, clear and bright
Countries' borders were right out of sight
They joined together and decided not to fight


All together now, all together now
All together now in no man's land
El caso es que me ha resultado curioso que hasta dos ejércitos en guerra puedan olvidar sus diferencias durante un día... sea éste el día de Navidad u otro día cualquiera.

domingo, 29 de abril de 2012

Amo a Lara

Esta mañana, mientras estaba viendo el Gran Premio de Jeréz en Telecinco, me he fijado en Lara Álvarez la chica que hacía las entrevistas en los boxes.
Sí, ya sé que es muy guapa, pero no me he fijado por eso, sino porque me sonaba mucho su cara.

- ¿De qué me suena esta chica?

El caso es que mi cuñado ha acudido al rescate (los cuñados siempre están ahí para ayudar en estos y en otros asuntos) y me ha dicho:

- Es la novia de Sergio Ramos.

Pero no me he quedado tranquilo. No era muy probable que yo la recordara por haberla visto en alguna revista de cotilleo o programa del corazón. He seguido dandole vueltas al tema, hasta que he empezado a imaginármela con unos pocos años menos y con unos cientos de sesiones de rayos UVA también de menos. Y entonces he caído... era Laura.

Sí, hombre, sí. La chica del videoclip "Amo a Laura":


Me pregunto si Sergio Ramos le cantará "Amo a Lara" en la intimidad...

domingo, 5 de junio de 2011

La sexta victoria en Roland Garros

Hoy tendría que escribir sobre la sexta victoria de Rafa Nadal en Roland Garros, una victoria que le permite igualar el récord de Björn Borg.


Pero, como yo siempre voy contracorriente, me permitiré el lujo de escribir sobre la sexta victoria en Roland Garros… pero de otra grande, Steffi Graf.

Aunque tal vez debería definirla como “la más grande”, porque Steffi ganó 22 torneos del Grand Slam en su carrera, entre ellos todos los del año 1988 (y de paso la medalla de oro olímpica). Y lo habría repetido en el año 1989 si no fuera por una tenista jovencita que no daba una bola por perdida. Por cierto, esa tenista era española, se llamaba Arantxa y se apellidaba Sánchez Vicario. Pero esa es otra historia…

El caso es que corría el año 1999, Steffi volvía de una lesión y se encontraba en la fase final de su carrera. Steffi logró llegar a la final del campeonato francés ante la nueva estrella del tenis, una suiza llamada Martina Hingis.

Martina ganó la primera manga por 6-4 y dominaba 2-0 la segunda cuando comenzó a protestar ostensiblemente una pelota que le dieron por mala (que, por cierto, se había ido claramente fuera), cruzó al otro lado de la pista (algo insólito) y montó el numerito amenazando con abandonar el partido. Steffi asistió atónita al “espectáculo”.



La tenista suiza solo accedió a continuar el partido cuando bajó la directora del torneo para convencerla. El partido continuó y se llegó al 5-4 con servicio de Martina para ganar el partido (y el campeonato). Increíblemente, Martina perdió su servicio, y los dos juegos siguientes, con lo que tuvieron que jugar un tercer set.



Y en el tercero, con 5-2 en su contra, a Martina se le fue definitivamente “la pinza”. Con un match ball en contra, sacó a la remanguillé (no se me ocurre otra definición) y, aunque ganó milagrosamente el punto, se ganó un merecido abucheo del público francés que lo entendió como una desconsideración a su rival.

No contenta con eso, a continuación volvió a repetir la jugada con otro match ball en contra y se puso a discutir otra vez con la juez de silla... hasta que Steffi no aguantó más. Se acercó al centro de la pista y dijo en voz alta, para que todo el mundo la oyera, las siguientes palabras que desde entonces forman parte de la historia del tenis:
“¿Hemos venido a charlar o a jugar al tenis? Ok, pues entonces juguemos al tenis.”
El público se puso a corear “Steffi, Steffi” y a abuchear de nuevo a Martina Hingis que tuvo que volver humillada al fondo de la pista.



Martina finalmente perdió el partido.

Terminó llorando entre los brazos de su madre como lo que era… una niña malcriada.

miércoles, 1 de junio de 2011

Barcelona World Race

Esta tarde a las 17:56 he completado el recorrido de la Barcelona World Race, participando como skipper virtual en las mismas condiciones que los participantes reales de la regata, tras haber navegado 28.397 millas en un tiempo neto de 95 días 19 horas 20 minutos y 12 segundos.

Al final me he quedado a poco más de un día del tiempo del ganador de la carrera (que después de más de 28.000 millas es muy poco). De todos modos, aunque hubiera tardado menos no sería el ganador de la prueba porque, según el reglamento, el ganador es el primero en llegar a Barcelona y no el que menos tarde en hacerlo. Y yo salí con casi dos meses de retraso…

Ahora… a buscar otro reto.

sábado, 28 de mayo de 2011

La vuelta al mundo en 91 días

Bueno, … en 91 días, 4 horas y 49 minutos.

Tras recorrer 27.750,3 millas, esta noche he completado mi particular vuelta al mundo virtual en velero tras cruzar de nuevo el estrecho de Gibraltar.

Ahora sólo me quedan unas 500 millas hasta llegar a Barcelona y dar por terminada esta edición de la Barcelona World Race. Tengo de plazo hasta el día 3 de junio a las 12 horas…me sobra tiempo.

Esta singladura ha sido muy dura, pero muy divertida. Y, aunque he hecho un tiempo menor que el ganador virtual, no he ganado ningún premio. Estuve cerca de ganar la etapa Cabo de Buena EsperanzaEstrecho de Cook, pero Eolo lo impidió a última hora.

Ahora sólo me hace falta repetir la experiencia en real, sufriendo las inclemencias del tiempo en lugar de estar cómodamente sentado en el sofá de mi casa con el portátil…

lunes, 23 de mayo de 2011

Clases de pronunciación en islandés

Ahora le ha tocado al Grimsvötn.


Después de que, el año pasado, el volcán Eyjafjallajokull provocara el caos en el espacio aéreo europeo, ahora ha sido el volcán Grimsvötn, el más activo de Islandia, el que ha entrado en erupción, ha empezado a arrojar cenizas a la atmósfera y amenaza con interrumpir de nuevo el tráfico aéreo en Europa.

El caso es que los periodistas siguen siendo unos gallinas, no se atreven a pronunciar el nombre del volcán y se empeñan en hablar genéricamente del “volcán islandés”.

Con lo fácil que es pronunciar Grimsvötn

Bueno, es mucho más fácil que pronunciar Eyjafjallajokull, ¿no?
:-D

miércoles, 27 de abril de 2011

Cabo de Hornos

Esta noche he doblado el cabo de Hornos.

Vale, que ha sido virtualmente, pero me ha hecho la misma ilusión que si estuviera de verdad en cubierta. Si no de que me voy a levantar a las 4 de la madrugada para encender el ordenador y ver a mi barquito doblar el mítico cabo. Y bueno, ya que estaba levantado, he aprovechado para acercarme lo más posible a la rocosa costa del cabo, dura como el diamante, para recorrer menos millas.

Sinceramente, estaba esperando este momento desde hace dos meses, cuando empecé a dar la vuelta al mundo virtual en velero con la Barcelona World Race. Porque el cabo de Hornos es el sanctum sanctorum de la navegación oceánica a vela. Es el equivalente a ascender el Everest para un alpinista. En definitiva, el mayor reto para todos los navegantes del mundo.

Y es que el cabo de Hornos se ha cobrado una enorme cantidad víctimas a lo largo de la historia. Las desapariciones de barcos eran habituales en el pasado. Sólo entre 1850 y 1900 más de un centenar naufragaron en las inmediaciones del cabo, algunos estrellados contra rocas o hielos flotantes y otros por no poder soportar la fuerza de los vientos. Los marineros y piratas de la época adoptaron la costumbre de ponerse un pendiente en forma de aro en la oreja que simbolizaba haber sobrevivido al paso del peligroso cabo.

Y por lo que he leído, según marca la tradición, además del pendiente también tengo derecho a mear a barlovento y a permanecer sentado en presencia del rey.

Estoy pensando... ¿se podrán hacer ambas cosas a la vez?
:-D

martes, 19 de abril de 2011

Isla Howland

La isla Howland es un atolón coralino ubicado en el medio del océano Pacífico, justo sobre la línea del Ecuador, a mitad de camino entre Australia y Hawái.


La isla está deshabitada, carece de agua y no tiene actividad económica. No posee puerto, ni muelle, está rodeada de arrecifes y su único recurso natural son los depósitos de guano.



El hecho de que la única riqueza de la isla sean los excrementos de pájaro creo que lo dice todo.

La isla Howland ocupa, sin duda, el primer puesto en la lista de lugares-en-el-quinto-pino, y no aparecería en los mapas si no fuera por la célebre aviadora estadounidense Amelia Earhart.



Amelia Earhart fue la primera mujer en cruzar en avión el océano Atlántico (acompañada por un piloto y un mecánico), la primera mujer en cruzarlo en solitario y la primera persona en hacerlo dos veces.

En 1937, se dispuso a realizar un viaje alrededor del mundo siguiendo la línea del Ecuador (es decir, por la ruta más larga posible). Partiendo de Los Ángeles, llegó a Miami y a San Juan de Puerto Rico. Atravesó el Atlántico, cruzó África y llegó a Karachi (India). De allí continuó a Calcuta (India), Rangoon (Birmania), Bangkok (Tailandia), Bandoeng (Indonesia), Singapur, Darwin (Australia) y Lae (Nueva Guinea). A partir de ese punto la ruta se volvió más complicada. Necesitaba una isla a medio camino entre Nueva Guinea y Hawái… a ser posible que contase con una pista de aterrizaje.

Los Estados Unidos habían construido para ella una pista de aterrizaje en la isla Howland (la isla es territorio estadounidense). Incluso desplazaron allí al buque guardacostas Itasca para orientar a Amelia y a su navegante en la aproximación final a Howland.

Y es que Amelia Earhart volaba acompañada de Frederick Noonan, un navegante experimentado en los vuelos sobre el océano Pacífico, que tenía la difícil misión de encontrar una isla de 1,6 km2 completamente llana, en medio del mayor océano del planeta, mediante navegación astronómica (obviamente, no existía aún el GPS).

Si tenéis curiosidad por conocer el resultado de este épico viaje de Amelia Earhart, podéis hacerlo en la película “Amelia”, protagonizada por Hilary Swank y Richard Gere.

Mientras escribo todo esto, mi barco se encuentra también en medio del océano Pacífico, aunque mucho más al sur. Continúo navegando virtualmente rumbo al cabo de Hornos, en la zona denominada como los 50 aullantes.

Aunque hay veces que el viento es tan suave que más bien parecen los 50 maullantes…

miércoles, 13 de abril de 2011

Estrecho de Cook

James Cook fue un marino, explorador y cartógrafo británico, que realizó tres viajes por el océano Pacífico, descubriendo y cartografiando costas e islas en aquella zona del mundo.


En su primer viaje, después de cartografiar Nueva Zelanda (descubriendo el estrecho de Cook), se dirigió a la costa este de Australia, hasta entonces desconocida para los europeos.

Allí descubrió la gran barrera de coral. Mejor dicho: embarrancó en la gran barrera de coral. Así que se vio obligado a llevar el barco a la costa para repararlo, y los expedicionarios aprovecharon la estancia forzosa en tierra para explorar la flora y la fauna australianas. Tuvieron contacto con los aborígenes australianos y les preguntaron por el nombre de un curioso animal, muy abundante por aquellas tierras, que se desplazaba dando grandes saltos sobre sus poderosas patas traseras. Los aborígenes les contestaron “gangaroo”, que los expedicionarios ingleses interpretaron como “kangaroo” (“canguro” en español) por lo que le dieron dicho nombre al animal. Lo que ignoraban los ingleses era que el autentico significado de “gangaroo” era, literalmente, “no le entiendo”.
:-D


En estos momentos estoy emulando virtualmente al comandante Cook, cruzando el estrecho que lleva su nombre. Según la wikipedia “el estrecho de Cook debido a sus corrientes y al clima frecuentemente tormentoso,… está clasificado entre las aguas más peligrosas del mundo.” Pero el caso es que mucho clima tormentoso y demás, pero llevo tres días ciñendo como un ca…, como un capitán, para poder pasar por el dichoso estrecho con vientos suaves de 8-10 nudos (y en algunas zonas de menos de 2 nudos).

Pero ya está hecho, a las 00:31 he pasado el estrecho navegando a 7 nudos, y ahora se abre ante mí la inmensidad del océano Pacífico Sur.


Próxima parada: Cabo de Hornos.

domingo, 10 de abril de 2011

Nueva Zelanda

El país de los maoríes, de los All Blacks, de Edmund Hillary y el lugar donde se rodó la trilogía de “El Señor de los Anillos”. Y, por supuesto, el país de los kiwis, de los kiwis y de los kiwis.
;-)


El primer europeo en llegar a Nueva Zelanda fue el explorador holandés Abel Tasman, en 1642. Aunque debido a que los maoríes resultaron ser muy poco amistosos, mataron a cuatro tripulantes, ningún otro explorador se atrevió a desembarcar allí durante más de un siglo.

Fue el gran explorador inglés James Cook el que exploró y cartografió estas islas, en 1769, descubriendo el estrecho de Cook, al que dió nombre, que separa la isla Norte de la isla Sur.

Así que aquí estoy, navegando virtualmente con vientos suaves, remontando la isla Sur de Nueva Zelanda camino del citado estrecho. Aún me faltan más de 350 millas.

Ya será imposible para mí vencer en la tercera etapa de esta Barcelona World Race, pero por lo menos tengo la ilusión de llegar al estrecho para ver tierra firme de cerca, por primera vez desde el estrecho de Gibraltar. He pasado cerca de las islas Canarias, de Cabo Verde, de las islas Kerguelen y, anoche, de la isla Stewart. Pero siempre ha sido durante la noche española, con el piloto automático puesto, por lo que no he tenido oportunidad de ver tierra.

De momento estoy lejos de la costa, así que me tendré que conformar con ver a otros barcos en la distancia…


jueves, 7 de abril de 2011

Océano Pacífico

Cuando Fernando de Magallanes, en su viaje alrededor del mundo, cruzó el entonces denominado mar del sur, lo rebautizó como océano Pacífico al no encontrar ninguna tormenta durante su travesía.


Es curioso porque es en este océano donde se forman el mayor número de ciclones tropicales y algunos de los más destructivos. El último ejemplo el ciclón Yasi.

Uno de mis viajes soñados (es que tengo muchos viajes soñados) es visitar Nueva Zelanda. Y ahora tengo la oportunidad de hacerlo virtualmente gracias al juego de la Barcelona World Race. Pero es que incluso podría… hacerlo realmente.

Resulta que el barco que invierta menos tiempo en recorrer virtualmente la etapa Cabo de Buena EsperanzaEstrecho de Cook, ganará un viaje a Nueva Zelanda. Pues bien, el record actual está en en manos del “Normandie yacht” con 18 días 15:12:42.

Hace 15 días y 13 horas que doblé el cabo Buena Esperanza (el 23 de marzo, a las 4:41 Hora Peninsular Española). O sea, que me quedan 3 días y 2 de horas (mejor dicho, una hora más por el cambio al horario de verano) para hacer 1.106 millas. La hora límite de llegada al estrecho de Cook sería el 10 de abril a las 20:53. Tendría que hacer casi 15 nudos de velocidad media… pero en las últimas horas he estado navegando a 14,78 nudos de media. Sería posible, pero va a estar muy justo.

Pero, claro, acabo de pasar el meridiano del cabo Sureste en Tasmania y al internarme oficialmente en el oceáno Pacífico… me he encontrado con una zona de calmas.

Maldito Magallanes…

lunes, 4 de abril de 2011

Cabo Leeuwin

El cabo Leeuwin se encuentra ubicado en el extremo suroccidental de Australia y es, según los australianos, el punto en el que se unen el océano Índico y el océano Glaciar Antártico, aunque para el resto del mundo el océano Índico se extienda hasta el extremo meridional de la isla de Tasmania. El primer barco europeo que visitó el cabo fue un buque holandés llamado Leeuwin ("Leona" en neerlandés), que cartografió las costas cercanas en 1622, aunque el cabo en sí mismo no puede ser reconocido en estas cartas. Posteriores expediciones sí que cartografiaron el cabo y le dieron el nombre del buque holandés que lo "descubrió".

El cabo Leeuwin es uno de los tres grandes cabos que hay que doblar para circunnavegar la Tierra, junto al cabo de Buena Esperanza y el cabo de Hornos.

En la actualidad, en una típica competición de vela alrededor del mundo, los participantes parten de un puerto europeo, navegan hacia el sur del océano Atlántico y a continuación doblan sucesivamente por los cabos de Buena Esperanza, Leewin y Hornos para volver de nuevo al océano Atlántico, navegando hacia el este. Aunque, curiosamente, la primera circunnavegación de la Tierra, realizada por el español Juan Sebastián Elcano, fue hecha navegando hacia el oeste, por el estrecho de Magallanes, las islas Molucas y el cabo de Buena Esperanza.

Esta mañana, a las 12:20:36, el barco francés Virbac-Paprec 3 ha cruzado la línea de llegada de la Barcelona World Race completando la vuelta al mundo a dúo sin escalas en un tiempo total de 93 días 22 horas, 20 minutos y 36 segundos.

Mientras tanto, yo estoy casi en las antípodas, habiendo doblado virtualmente el cabo Leeuwin anoche a las 22:49.

Pero ¡ojo!... que les había dado a los franceses más 56 días de ventaja.

jueves, 31 de marzo de 2011

Islas de la Desolación

Las islas Kerguelen se encuentran ubicadas en el sur del océano Indico, a medio camino entre Sudáfrica y Australia (siguiendo la ruta ortodrómica), y a sólo 2.000 kilómetros al norte de la Antártida.


Fueron descubiertas en 1772 por el francés Yves Joseph de Kerguelen de Trémarec, y todavía hoy pertenecen a Francia como parte de los Territorios Australes Franceses.

Constan de una isla principal (Grande Terre) y de más de 300 islas e islotes, que se hallan en torno al paralelo 50º Sur en la zona denominada “Los cincuenta furiosos”, por los fuertes vientos del oeste que habitualmente soplan en esas latitudes y que pueden llegar a alcanzar los 200 km./h. Debido a las extremas condiciones de viento, frío y humedad, en las Kerguelen no hay ni árboles, ni arbustos, y la única fauna se reduce a focas y pingüinos. Salvo por algunos científicos, que pasan el verano austral en la base Port-aux-Français, están deshabitadas.

Con semejante descripción, no sería de extrañar que hubiera un cartel en la isla principal indicando “aquí no pasó nada en 1940”. Pero no, el caso es que sí pasó “algo”. En diciembre de 1940 recaló en las islas Kerguelen el buque corsario alemán Atlantis (mucho menos conocido que otro célebre corsario de los mares del sur, el Graf_Spee) para pasar las navidades. Durante unas labores rutinarias de mantenimiento, se produjo la primera baja del buque en tiempo de guerra, cuando un marinero se cayó mientras estaba pintando la chimenea. El marinero, Bernhard Herrmann, está enterrado allí en la que se denomina "la tumba alemana más al sur de la Segunda Guerra Mundial"… y este es el gran hito en la historia de las islas Kerguelen.

En definitiva, que en la lista de lugares-en-el-quinto-pino Kerguelen ocupa uno de los primeros puestos. No es de extrañar que cuando James Cook estuvo por allí, en 1776, llamará a estas tierras las «islas de la Desolación».

Esta noche he dejado atrás virtualmente las islas Kerguelen, corriendo el temporal (vientos más de 45 nudos) con tormentín y cuatro rizos en la mayor.

Próxima estación: El cabo Leeuwin en Australia.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Cabo de Buena Esperanza

Bartolomé Díaz fue un marino portugués que participó en el descubrimiento de la ruta marítima a la India.


En la segunda mitad del s. XV los turcos dominaban el mediterráneo y dificultaban la ruta comercial tradicional, así que el rey Juan II de Portugal intentó establecer una ruta marítima bordeando el continente africano, con el objetivo de dominar el comercio de las especias y del oro. En la corte del rey Juan II había un marino que tenía un proyecto para llegar a la India navegando por el océano Atlántico hacia el Oeste. El rey estudió este proyecto pero finalmente lo desechó, con lo que el marino tuvo que viajar a Castilla para ofrecer su proyecto a los Reyes Católicos. El nombre de este marino era Cristóbal Colón, pero esa es otra historia…

En el año 1487, el rey Juan II, organizó una expedición de tres barcos para bordear África por el sur, poniendo al mando de la misma a Bartolomé Díaz. La expedición recorrió la costa occidental de África hasta la actual Namibia y, posteriormente, una violenta tormenta les alejó de la costa llevándolos al sur… pasándose de largo. Más tarde, cuando pudieron retomar el rumbo, comprobaron que ya habían alcanzado el extremo sur del continente africano. Fue en el viaje de retorno cuando doblaron un destacado cabo. Dado que se encontraba en el lugar donde les sorprendió la tormenta, Bartolomé lo denominó “Cabo de las Tormentas”.

Cuando regresaron a Lisboa el rey Juan II, que seguramente había estudiado marketing, rebautizó el Cabo de las Tormentas como Cabo de Buena Esperanza, por ser el lugar que abría la ruta hacia la India.


Irónicamente, Bartolomé Díaz encontró la muerte años más tardes en una tormenta frente a las costas del Cabo de Buena Esperanza… que él había denominado sabiamente el Cabo de las Tormentas.

Por cierto, acabo de doblar virtualmente el Cabo de Buena Esperanza… en medio de un temporal.

domingo, 13 de marzo de 2011

El barco

Tengo que confesar que últimamente estoy enganchado a la serie “El barco”.


A ver. La serie, en si misma, es bastante mala. Los actores son pésimos, en particular Juanjo Artero (Javi, el de “Verano Azul”). El guion es de telenovela barata, el resumen de cada episodio se puede hacer en dos líneas. Y por último, aunque no por eso menos importante, parece que la serie esté patrocinada por una granja avícola, porque no hacen otra cosa que enseñar pechugas y muslos (bueno, ahora que lo pienso, eso no está tan mal). Pero el caso es que el argumento es curioso y toca algunos temas interesantes… aunque sólo sea superficialmente.

Para el que no conozca la serie la resumiré un poco. La acción se sitúa en un escenario apocalíptico. Toda la tierra firme ha desaparecido sumida en una especie de agujero negro (matando a toda la población), sólo persisten los océanos pero todos los barcos se han hundido debido a un tsunami… excepto uno, el velero “Estrella Polar”. Se trata de un buque escuela, gobernado por su capitán, su segundo y su tripulación, en el que viajan, de “pasajeros”, dos profesores y unos veinte chicos y chicas veinteañeros… ah, y las dos hijas del capitán. En total 42 personas, que son la última esperanza de la humanidad.

Cuando se desencadena la catástrofe, todo el mundo a bordo es consciente de que pueden ser los únicos supervivientes del mundo. Es para sobrecogerse, ¿no? Bueno, pues en lugar de eso, salvo algunos momentos de estrés y susto, los protagonistas se pasan el día pensando que si me gusta fulanita, o que si le gusto a menganita.

En mi opinión, habría material para tratar temas más profundos como, la relación entre el poder militar y el civil (el capitán y el “alcalde” electo), los conflictos iglesia-estado (porque han metido en el barco, que casualidad, a un cura), el racionamiento, la supervivencia de la humanidad, la responsabilidad de ser depositarios de la ciencia y la cultura, etc…

Pero desgraciadamente tratan los temas con demasiada frivolidad. Un ejemplo. Un oficial se enemista con el cura, le roba la Biblia (probablemente, el último ejemplar que queda en la Tierra) y amenaza con tirarla al mar. Y el cura le roba los puros al oficial (probablemente también los últimos del mundo) y le amenaza igualmente con arrojarlos al mar. Hombre, un poco más de trascendencia. No se puede frivolizar con el último ejemplar de un libro (aunque sea la Biblia). Se supone que los supervivientes del barco deberían velar por los últimos restos de la cultura, ser una especie de monjes en la Edad Media, atesorando los tesoros de la humanidad.

Es una pena. Deberían haberse inspirado más en la maravillosa serie de ciencia-ficción “Battlestar Galactica”, todo un ejemplo de serie de calidad, en la que se narra una situación semejante y se tratan todos estos temas con mucha más intensidad. En esta serie norteamericana se cuestionan las libertades individuales, ante la existencia de un bien superior como la supervivencia de la humanidad. Por ejemplo: se instaura una ley marcial, se prohíbe el aborto o se permite la tortura de los prisioneros enemigos (los cylons) cuyo objetivo era la exterminación completa de la humanidad. Temas muy delicados, pero muy bien llevados y tratados. Pero claro, esto no es América y tampoco le podemos pedir peras a… Antena 3.

El caso es que, no tiene nada que ver con todo esto, pero llevo unos días dando la vuelta al mundo en un velero.

Sí, la vuelta al mundo el velero. A ver.... me explico. Hay una web que te permite seguir la Barcelona World Race, la vuelta al mundo a dúo sin escalas,… y participar en la regata con un barco virtual por medio de un juego online. Yo me apunté hace un par de semanas, y ya estoy a punto de llegar al Cabo de Buena Esperanza.

Y en el juego puedes personalizar el barco, y ponerle el nombre que quieras. ¿Adivináis que nombre le he puesto al barco?

viernes, 25 de febrero de 2011