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lunes, 23 de mayo de 2011

Clases de pronunciación en islandés

Ahora le ha tocado al Grimsvötn.


Después de que, el año pasado, el volcán Eyjafjallajokull provocara el caos en el espacio aéreo europeo, ahora ha sido el volcán Grimsvötn, el más activo de Islandia, el que ha entrado en erupción, ha empezado a arrojar cenizas a la atmósfera y amenaza con interrumpir de nuevo el tráfico aéreo en Europa.

El caso es que los periodistas siguen siendo unos gallinas, no se atreven a pronunciar el nombre del volcán y se empeñan en hablar genéricamente del “volcán islandés”.

Con lo fácil que es pronunciar Grimsvötn

Bueno, es mucho más fácil que pronunciar Eyjafjallajokull, ¿no?
:-D

martes, 11 de mayo de 2010

La influencia de los volcanes en el clima

El aumento de actividad de la erupción del impronunciable volcán islandés Eyjafjallajökull, está provocando de nuevo caos en el tráfico aéreo, con cierre de aeropuertos y cancelaciones de vuelos.

Aunque las restricciones del tráfico aéreo, debidas a las cenizas del volcán, no dejan de ser un grave problema económico, parece que de momento nos estamos librando de un problema quizá mucho mayor, y con influencias a más largo plazo.

Me explico. Las erupciones volcánicas, además de cenizas, suelen emitir a la atmósfera partículas de óxido de azufre (que al combinarse con el agua se convierten en ácido sulfúrico). Todas estas partículas en suspensión tienen la capacidad de reflejar la radiación solar. Si estas partículas alcanzaran la estratosfera podrían quedarse ahí meses e incluso años… provocando un enfriamiento global del clima.

Afortunadamente, parece que la erupción del Eyjafjallajökull no ha sido, hasta ahora, lo suficientemente violenta para alcanzar la estratosfera. Pero el Eyjafjallajökull no es el único volcán de Islandia...

Cerca del Eyjafjallajökull se encuentra el volcán Hekla (según los vikingos, "la puerta del infierno"). En la erupción de marzo de 1947, el Hekla envió columnas de fuego y cenizas hasta una altura de 30.000 metros. El caso es que el Hekla suele entrar en erupción cada 10 años, con una precisión casi matemática, y la última erupción fue en el año 2000. Vamos que ya le toca. Además, históricamente, las erupciones del Eyjafjallajökull preceden a las del Hekla…

Yo, por si acaso, voy a dejar en el armario la ropa de invierno, no sea que el 2010 termine resultando otro “año sin verano” en Europa.

lunes, 18 de enero de 2010

Supervolcanes

El otro día estuve viendo (juro que por error) la película catastrofista “2012”. El argumento es una sucesión de inexactitudes científicas, a cual más grave, engranadas en un guión de pésima calidad. Vamos, que la película es un horror, del calibre de “Independence Day”, que no puede digerirse si siquiera tomándosela a broma.

Pero bueno, por lo menos hay un detalle verosímil en la película. Uno de los acontecimientos que supuestamente desencadenan el fin del mundo en la película… es perfectamente plausible. Se trata de la erupción del supervolcán de Yellowstone.

Los efectos de una posible erupción del supervolcán que se esconde bajo el Parque Nacional de Yellowstone podrían ser devastadores a escala planetaria. En primer lugar, causarían destrucciones masivas en las proximidades, cubrirían norteamérica con una capa de ceniza volcánica, y provocarían extinciones de animales y plantas a lo largo de todo el continente americano. De hecho así ha ocurrido en dos ocasiones anteriores, hace 640.000 años y 2,2 millones de años. Y el caso es que, actualmente, la zona es muy activa volcánicamente y es posible que pueda volver a explotar (de hecho, ya debería haber explotado).

Pero fue otra erupción, que se produjo hace 75.000 años en el norte de la isla de Sumatra (Indonesia), la que estuvo a punto de acabar con el mundo... bueno, al menos de acabar con toda la especie humana: la erupción del volcán Toba. Esta erupción supermasiva sumió a la Tierra en un invierno volcánico global expulsando ácido sulfúrico a la atmósfera. Este invierno volcánico pudo durar hasta 1.000 años, lo que consiguió erradicar casi por completo la población humana de la época. Se cree que sólo sobrevivieron entre 1.000 y 10.000 parejas reproductoras.

Existen varias evidencias que apoyan esta teoría de la catástrofe de Toba. Por ejemplo, todos los seres humanos actuales provienen de un único antepasado masculino, el denominado Adán cromosomal-Y. Y al parecer la aparición de esté “Adán” estaría relacionada con la catástrofe de Toba.


Por supuesto, también existe una “Eva” en la evolución humana. Pero esa es otra historia…