viernes, 15 de febrero de 2013

Skyfall

A estas alturas todo el mundo debe estar enterado de que esta tarde nos va a pasar rozando el asteroide 2012 DA14, a tan sólo 27.000 km sobre la superficie de la Tierra.

Cuando me enteré de la noticia, lo primero que pensé fue “Oye, que 27.000 km. es pasar muy lejos…”. Pero luego, pensándolo mejor, me di cuenta de que va a pasar “por debajo” de la órbita geoestacionaria de la Tierra (que se encuentra a 35.800 km. de distancia del Ecuador), donde se ubican los satélites meteorológicos (como el Meteosat) o los satélites de comunicaciones y/o televisión (como el Hispasat).

Vamos, que esta roca de unos 50 metros de diámetro se ha a enhebrar como una aguja en medio de la constelación de satélites artificiales que rodean la Tierra. ¡Guau! Y existe una posibilidad (eso sí, remotísima) de que le “endiñe” a algún satélite y de que nos quedemos sin ver por la televisión el próximo partido de UEFA Champions League.

He encontrado esta interesante animación que explica todo esto muy bien.

Yo pienso seguir el fenómeno escuchando esta preciosa canción de Adele (me encanta) que va a venir muy a cuento…

Y espero que al final Skyfall logre llevarse el Óscar a la mejor canción… y que todos lo podamos ver por televisión.

jueves, 2 de agosto de 2012

Canciones enigmáticas

El otro día estaba escuchando cantar a Paul McCartney (¿o era Camilo Sexto? yo es que no los termino de diferenciar), en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, la canción “Hey Jude” y me pregunté quién demonios sería “Jude”.


Y, no creáis, que la cosa tiene su miga.

Al parecer, en un principio, Paul McCartney escribió la canción para Julian, el hijo de John Lennon, con el fin de consolarle después del divorcio de sus padres…. y se titulaba “Hey Jules”. Aunque posteriormente le cambió el título porque “Jude era más fácil de cantar que Jules”.

Hasta ahí, vale.

Pero es que John Lennon pensaba que la canción había sido escrita para él (y no para su hijo). Para complicarlo más, hay quien afirma que McCartney escribió la canción para Judith Simons, una periodista del periódico DailyExpress, o para Jane Asher una relación fallida de McCartney.

Y para rizar el rizo, Paul McCartney le dijo en una ocasión a John Lennon que, en realidad,  había escrito la canción acerca de sí mismo (?).

En fin, la canción es pegadiza y el estribillo es fácil de cantar, ¿no?
Naaaaa, naa, naa, na, na, na, naaaa, na, na, na, naaaa.
Hey Jude.

Así que, ¿a quién le importa quién era Jude?

P.D.: Otro día os hablo de la canción enigmática por antonomasia “You're so vain” de Carly Simon.

jueves, 17 de mayo de 2012

All Together Now

Estos días estoy leyendo, en mi nuevo y flamante Reader, la novela “La caída de los gigantes” de Ken Follet. Sí, aunque parezca increíble, aún tengo tiempo para leer.

La novela está ambientada en la Primera Guerra Mundial y uno de los pasajes cuenta la increíble historia de la tregua de Navidad. Y es que el día de Navidad de 1914, en plena guerra de trincheras, las tropas alemanas e inglesas que luchaban encarnizadamente desde hacía meses (en la guerra murieron más de 8 millones de soldados), empezaron a cantar villancicos, arrojaron sus armas al suelo, se citaron en tierra de nadie, intercambiaron regalos… e incluso llegaron a disputar un partido de fútbol (según algunas crónicas el encuentro lo ganó Alemania por 3 a 2).

Este sorprendente hecho inspiró a “The Farm” a escribir su famosa canción “All Together Now”.


Remember boy that your forefather's died
Lost in millions for a country's pride
Never mention the trenches of Belgium
When they stopped fighting and they were one


A spirit stronger than war was at work that night
December 1914 cold, clear and bright
Countries' borders were right out of sight
They joined together and decided not to fight


All together now, all together now
All together now in no man's land
El caso es que me ha resultado curioso que hasta dos ejércitos en guerra puedan olvidar sus diferencias durante un día... sea éste el día de Navidad u otro día cualquiera.

domingo, 29 de abril de 2012

Amo a Lara

Esta mañana, mientras estaba viendo el Gran Premio de Jeréz en Telecinco, me he fijado en Lara Álvarez la chica que hacía las entrevistas en los boxes.
Sí, ya sé que es muy guapa, pero no me he fijado por eso, sino porque me sonaba mucho su cara.

- ¿De qué me suena esta chica?

El caso es que mi cuñado ha acudido al rescate (los cuñados siempre están ahí para ayudar en estos y en otros asuntos) y me ha dicho:

- Es la novia de Sergio Ramos.

Pero no me he quedado tranquilo. No era muy probable que yo la recordara por haberla visto en alguna revista de cotilleo o programa del corazón. He seguido dandole vueltas al tema, hasta que he empezado a imaginármela con unos pocos años menos y con unos cientos de sesiones de rayos UVA también de menos. Y entonces he caído... era Laura.

Sí, hombre, sí. La chica del videoclip "Amo a Laura":


Me pregunto si Sergio Ramos le cantará "Amo a Lara" en la intimidad...

domingo, 5 de junio de 2011

La sexta victoria en Roland Garros

Hoy tendría que escribir sobre la sexta victoria de Rafa Nadal en Roland Garros, una victoria que le permite igualar el récord de Björn Borg.


Pero, como yo siempre voy contracorriente, me permitiré el lujo de escribir sobre la sexta victoria en Roland Garros… pero de otra grande, Steffi Graf.

Aunque tal vez debería definirla como “la más grande”, porque Steffi ganó 22 torneos del Grand Slam en su carrera, entre ellos todos los del año 1988 (y de paso la medalla de oro olímpica). Y lo habría repetido en el año 1989 si no fuera por una tenista jovencita que no daba una bola por perdida. Por cierto, esa tenista era española, se llamaba Arantxa y se apellidaba Sánchez Vicario. Pero esa es otra historia…

El caso es que corría el año 1999, Steffi volvía de una lesión y se encontraba en la fase final de su carrera. Steffi logró llegar a la final del campeonato francés ante la nueva estrella del tenis, una suiza llamada Martina Hingis.

Martina ganó la primera manga por 6-4 y dominaba 2-0 la segunda cuando comenzó a protestar ostensiblemente una pelota que le dieron por mala (que, por cierto, se había ido claramente fuera), cruzó al otro lado de la pista (algo insólito) y montó el numerito amenazando con abandonar el partido. Steffi asistió atónita al “espectáculo”.



La tenista suiza solo accedió a continuar el partido cuando bajó la directora del torneo para convencerla. El partido continuó y se llegó al 5-4 con servicio de Martina para ganar el partido (y el campeonato). Increíblemente, Martina perdió su servicio, y los dos juegos siguientes, con lo que tuvieron que jugar un tercer set.



Y en el tercero, con 5-2 en su contra, a Martina se le fue definitivamente “la pinza”. Con un match ball en contra, sacó a la remanguillé (no se me ocurre otra definición) y, aunque ganó milagrosamente el punto, se ganó un merecido abucheo del público francés que lo entendió como una desconsideración a su rival.

No contenta con eso, a continuación volvió a repetir la jugada con otro match ball en contra y se puso a discutir otra vez con la juez de silla... hasta que Steffi no aguantó más. Se acercó al centro de la pista y dijo en voz alta, para que todo el mundo la oyera, las siguientes palabras que desde entonces forman parte de la historia del tenis:
“¿Hemos venido a charlar o a jugar al tenis? Ok, pues entonces juguemos al tenis.”
El público se puso a corear “Steffi, Steffi” y a abuchear de nuevo a Martina Hingis que tuvo que volver humillada al fondo de la pista.



Martina finalmente perdió el partido.

Terminó llorando entre los brazos de su madre como lo que era… una niña malcriada.

miércoles, 1 de junio de 2011

Barcelona World Race

Esta tarde a las 17:56 he completado el recorrido de la Barcelona World Race, participando como skipper virtual en las mismas condiciones que los participantes reales de la regata, tras haber navegado 28.397 millas en un tiempo neto de 95 días 19 horas 20 minutos y 12 segundos.

Al final me he quedado a poco más de un día del tiempo del ganador de la carrera (que después de más de 28.000 millas es muy poco). De todos modos, aunque hubiera tardado menos no sería el ganador de la prueba porque, según el reglamento, el ganador es el primero en llegar a Barcelona y no el que menos tarde en hacerlo. Y yo salí con casi dos meses de retraso…

Ahora… a buscar otro reto.

sábado, 28 de mayo de 2011

La vuelta al mundo en 91 días

Bueno, … en 91 días, 4 horas y 49 minutos.

Tras recorrer 27.750,3 millas, esta noche he completado mi particular vuelta al mundo virtual en velero tras cruzar de nuevo el estrecho de Gibraltar.

Ahora sólo me quedan unas 500 millas hasta llegar a Barcelona y dar por terminada esta edición de la Barcelona World Race. Tengo de plazo hasta el día 3 de junio a las 12 horas…me sobra tiempo.

Esta singladura ha sido muy dura, pero muy divertida. Y, aunque he hecho un tiempo menor que el ganador virtual, no he ganado ningún premio. Estuve cerca de ganar la etapa Cabo de Buena EsperanzaEstrecho de Cook, pero Eolo lo impidió a última hora.

Ahora sólo me hace falta repetir la experiencia en real, sufriendo las inclemencias del tiempo en lugar de estar cómodamente sentado en el sofá de mi casa con el portátil…

lunes, 23 de mayo de 2011

Clases de pronunciación en islandés

Ahora le ha tocado al Grimsvötn.


Después de que, el año pasado, el volcán Eyjafjallajokull provocara el caos en el espacio aéreo europeo, ahora ha sido el volcán Grimsvötn, el más activo de Islandia, el que ha entrado en erupción, ha empezado a arrojar cenizas a la atmósfera y amenaza con interrumpir de nuevo el tráfico aéreo en Europa.

El caso es que los periodistas siguen siendo unos gallinas, no se atreven a pronunciar el nombre del volcán y se empeñan en hablar genéricamente del “volcán islandés”.

Con lo fácil que es pronunciar Grimsvötn

Bueno, es mucho más fácil que pronunciar Eyjafjallajokull, ¿no?
:-D

miércoles, 27 de abril de 2011

Cabo de Hornos

Esta noche he doblado el cabo de Hornos.

Vale, que ha sido virtualmente, pero me ha hecho la misma ilusión que si estuviera de verdad en cubierta. Si no de que me voy a levantar a las 4 de la madrugada para encender el ordenador y ver a mi barquito doblar el mítico cabo. Y bueno, ya que estaba levantado, he aprovechado para acercarme lo más posible a la rocosa costa del cabo, dura como el diamante, para recorrer menos millas.

Sinceramente, estaba esperando este momento desde hace dos meses, cuando empecé a dar la vuelta al mundo virtual en velero con la Barcelona World Race. Porque el cabo de Hornos es el sanctum sanctorum de la navegación oceánica a vela. Es el equivalente a ascender el Everest para un alpinista. En definitiva, el mayor reto para todos los navegantes del mundo.

Y es que el cabo de Hornos se ha cobrado una enorme cantidad víctimas a lo largo de la historia. Las desapariciones de barcos eran habituales en el pasado. Sólo entre 1850 y 1900 más de un centenar naufragaron en las inmediaciones del cabo, algunos estrellados contra rocas o hielos flotantes y otros por no poder soportar la fuerza de los vientos. Los marineros y piratas de la época adoptaron la costumbre de ponerse un pendiente en forma de aro en la oreja que simbolizaba haber sobrevivido al paso del peligroso cabo.

Y por lo que he leído, según marca la tradición, además del pendiente también tengo derecho a mear a barlovento y a permanecer sentado en presencia del rey.

Estoy pensando... ¿se podrán hacer ambas cosas a la vez?
:-D

martes, 19 de abril de 2011

Isla Howland

La isla Howland es un atolón coralino ubicado en el medio del océano Pacífico, justo sobre la línea del Ecuador, a mitad de camino entre Australia y Hawái.


La isla está deshabitada, carece de agua y no tiene actividad económica. No posee puerto, ni muelle, está rodeada de arrecifes y su único recurso natural son los depósitos de guano.



El hecho de que la única riqueza de la isla sean los excrementos de pájaro creo que lo dice todo.

La isla Howland ocupa, sin duda, el primer puesto en la lista de lugares-en-el-quinto-pino, y no aparecería en los mapas si no fuera por la célebre aviadora estadounidense Amelia Earhart.



Amelia Earhart fue la primera mujer en cruzar en avión el océano Atlántico (acompañada por un piloto y un mecánico), la primera mujer en cruzarlo en solitario y la primera persona en hacerlo dos veces.

En 1937, se dispuso a realizar un viaje alrededor del mundo siguiendo la línea del Ecuador (es decir, por la ruta más larga posible). Partiendo de Los Ángeles, llegó a Miami y a San Juan de Puerto Rico. Atravesó el Atlántico, cruzó África y llegó a Karachi (India). De allí continuó a Calcuta (India), Rangoon (Birmania), Bangkok (Tailandia), Bandoeng (Indonesia), Singapur, Darwin (Australia) y Lae (Nueva Guinea). A partir de ese punto la ruta se volvió más complicada. Necesitaba una isla a medio camino entre Nueva Guinea y Hawái… a ser posible que contase con una pista de aterrizaje.

Los Estados Unidos habían construido para ella una pista de aterrizaje en la isla Howland (la isla es territorio estadounidense). Incluso desplazaron allí al buque guardacostas Itasca para orientar a Amelia y a su navegante en la aproximación final a Howland.

Y es que Amelia Earhart volaba acompañada de Frederick Noonan, un navegante experimentado en los vuelos sobre el océano Pacífico, que tenía la difícil misión de encontrar una isla de 1,6 km2 completamente llana, en medio del mayor océano del planeta, mediante navegación astronómica (obviamente, no existía aún el GPS).

Si tenéis curiosidad por conocer el resultado de este épico viaje de Amelia Earhart, podéis hacerlo en la película “Amelia”, protagonizada por Hilary Swank y Richard Gere.

Mientras escribo todo esto, mi barco se encuentra también en medio del océano Pacífico, aunque mucho más al sur. Continúo navegando virtualmente rumbo al cabo de Hornos, en la zona denominada como los 50 aullantes.

Aunque hay veces que el viento es tan suave que más bien parecen los 50 maullantes…